Ahí estaba yo, una ves de las que tanto ansié, escapándome de todo lo que deseaba olvidar por algún tiempo y dejar que se calmen las aguas, me iba para poder organizar mi propia vida, curiosamente no dejo de sorprenderme hasta ahora lo que paso con esa chica con la que confundí la maleta, casi cometo un error que no hubiera lamentado, esta chica tenia unos ojos hermosos, grandes y que no puedes dejar de ver así nomás, a ella no le dio mucha gracia el error, tomo sus cosas y se fue, me dejo con la sensación de haber sacado la lengua durante el cambio de objetos; en fin no me desanime por el mal comienzo así que una ves ya caminando por las calles de Madrid y a pocos minutos de la casa de mi primo, me encontré con esta chica, estaba ahí parada como esperando a alguien, esta ves decidí decirle algo mas, al fin y al cavo recién la conocía y no pasaría nada si me mandaba bien lejos, camine y a medio metro volteó y me vio, se rió e insinuó que era un psicópata u otra cosa, ya con una sonrisa en nuestro rostros la invite a tomar algo en un local que acababa de pasar, con una duda inmensa y curiosidad aceptó, conversamos de cualquier cosa por mas de dos oras y tras dejar ese local y acompañarme frente y a una cuadra de la casa de mi primo, nos despedimos y me besó, hubiera querido decirle algo mas que adiós y espero verte muy pronto, y cuando me disponía a decirle que me diera su numero, me volvió a besar y valla que besaba bien, me tapo los labios con su dedo meñique y se fue unas calles mas allá donde ya no la podía ver.
Mi vida cambio un poco si, pero sin duda por dentro era el mismo tipo; mi primo disfrutaba de sus vacaciones y yo era el muchacho nuevo que no conocía nada, así que hacia ocasionalmente de guía, yo disfrutaba de la libertad sin restricciones que gozaba, pero mi primo con su novia parecían igual de felices que yo; bueno, en estas vacaciones de libre y sana dispersión saltábamos de locales, discotecas y pequeños y ocultos sitios que conocían mi primo y su novia, todo era muy divertido y cómodo, pero yo aun recordaba a aquella chica de la maleta, y es por esa suerte que me acompañaba aquella noche que sin querer la vi bailando una variación a alguna canción del jamaiquino con trenzas Sean Paul, me quede viendo como bailaba con un tipo que me rompería el rostro y que parecía disfrutar mucho la canción, ella me vio, se sorprendió, rió y me saludo, se despidió del tipo y se sentó a mi lado en la barra, esta ves no iba dejarla escapar tan fácil, conversamos, bailamos, y nuevamente nos besamos, pero esta ves no sabia a despedida, al contrario, prometía una gran y fabulosa noche, en un pase mágico pedí a mi primo las llaves de su casa y le pedí que llegara muy tarde, el accedió y después de cansarnos de tomar licor le dije al oído que la llevaría a la casa de mi primo y que planeaba hacerle el amor, ella me tomo de la mano y buscamos un taxi y así llegamos al fin, nunca me había imaginado que esa noche la encontraría después de varias semanas y que aun se interesara en mí, en fin entramos a la casa y casi cruzando la puerta, su cuerpecito no resistió el licor y fuimos a parar al inodoro, tras unos 15 minutos de nauseas ella estaba agotadísima, la lleve a mi cama la recosté y yo fui a parar al sillón de enfrente, después de contemplarla por un rato caí en un sueño que no logro recordar; ya en la mañana me doy con la gran sorpresa de que esta chica ya no estaba, valla nochecita no? en su lugar encontré un papel con una dirección, decía: -te veo mañana a las 2 en esta dirección trata de llegar temprano dormilón-
Mi vida cambio un poco si, pero sin duda por dentro era el mismo tipo; mi primo disfrutaba de sus vacaciones y yo era el muchacho nuevo que no conocía nada, así que hacia ocasionalmente de guía, yo disfrutaba de la libertad sin restricciones que gozaba, pero mi primo con su novia parecían igual de felices que yo; bueno, en estas vacaciones de libre y sana dispersión saltábamos de locales, discotecas y pequeños y ocultos sitios que conocían mi primo y su novia, todo era muy divertido y cómodo, pero yo aun recordaba a aquella chica de la maleta, y es por esa suerte que me acompañaba aquella noche que sin querer la vi bailando una variación a alguna canción del jamaiquino con trenzas Sean Paul, me quede viendo como bailaba con un tipo que me rompería el rostro y que parecía disfrutar mucho la canción, ella me vio, se sorprendió, rió y me saludo, se despidió del tipo y se sentó a mi lado en la barra, esta ves no iba dejarla escapar tan fácil, conversamos, bailamos, y nuevamente nos besamos, pero esta ves no sabia a despedida, al contrario, prometía una gran y fabulosa noche, en un pase mágico pedí a mi primo las llaves de su casa y le pedí que llegara muy tarde, el accedió y después de cansarnos de tomar licor le dije al oído que la llevaría a la casa de mi primo y que planeaba hacerle el amor, ella me tomo de la mano y buscamos un taxi y así llegamos al fin, nunca me había imaginado que esa noche la encontraría después de varias semanas y que aun se interesara en mí, en fin entramos a la casa y casi cruzando la puerta, su cuerpecito no resistió el licor y fuimos a parar al inodoro, tras unos 15 minutos de nauseas ella estaba agotadísima, la lleve a mi cama la recosté y yo fui a parar al sillón de enfrente, después de contemplarla por un rato caí en un sueño que no logro recordar; ya en la mañana me doy con la gran sorpresa de que esta chica ya no estaba, valla nochecita no? en su lugar encontré un papel con una dirección, decía: -te veo mañana a las 2 en esta dirección trata de llegar temprano dormilón-
Continuara en el siguiente post, que espero sea
pronto.






