En estas ultimas fechas y por obvios motivos navideños he podido recordar una navidad de hace varios años atrás, en la que me enamore y termine una relación con una amiga a la que nunca vi.
Hace ya varios años cuando estaba fuera de lima y no tenia pareja, empecé a mensajera a través del celular a una amiga que por esas fechas estaba muy buena, me ponía algo idiota cuando me veía y no decía nada; bueno ella misma fue la que empezó con esto de los mensajes, ese mismo 24 de diciembre dio inicio a todo muy temprano, yo desde el auto camino hacia alguna parte alejada de lima y de todo el bullicio me la pase pegado a la pantalla del celular escribiendo mensajes y esperando respuestas, yo estaba a gusto con todo esto, pasaría una muy buen año nuevo si empezaba algo con esta chica.
Ella no se reservaba nada y parecía tener la misma necesidad de este redactor, el poder compartir con alguien en ese momento un poco de cariño; y valla que nos dimos cariño, pero de una forma muy poco usual, nos fuimos casi enamorando de a pocos a trabes de esos mensajes a lo largo del día, al punto de en algún momento profesarnos quizá un falso amor, así ya en altas oras de la noche éramos como cualquier pareja acaramelada, decirnos cosas que parecían tan ciertas pero que eran algo incierto y posiblemente también falsas, pero ahí estábamos, en fin a la mañana siguiente, lo seguíamos siendo, pero ya por la tarde afloro esa extrañeza que no mostramos hacia el otro en todo lo anterior, ya nos sentíamos con vergüenza de decirnos esas cosa, en fin ya en la tarde se disolvió todo lo dicho, las promesas y las palabras de ese amor que ya no había; un día antes tuve a alguien y al día siguiente estaba nuevamente solo, nunca la vi, nunca la bese, ni la abrase, bueno no me sentí para nada mal, solo me extraño lo volátil que fue.
Hace ya varios años cuando estaba fuera de lima y no tenia pareja, empecé a mensajera a través del celular a una amiga que por esas fechas estaba muy buena, me ponía algo idiota cuando me veía y no decía nada; bueno ella misma fue la que empezó con esto de los mensajes, ese mismo 24 de diciembre dio inicio a todo muy temprano, yo desde el auto camino hacia alguna parte alejada de lima y de todo el bullicio me la pase pegado a la pantalla del celular escribiendo mensajes y esperando respuestas, yo estaba a gusto con todo esto, pasaría una muy buen año nuevo si empezaba algo con esta chica.
Ella no se reservaba nada y parecía tener la misma necesidad de este redactor, el poder compartir con alguien en ese momento un poco de cariño; y valla que nos dimos cariño, pero de una forma muy poco usual, nos fuimos casi enamorando de a pocos a trabes de esos mensajes a lo largo del día, al punto de en algún momento profesarnos quizá un falso amor, así ya en altas oras de la noche éramos como cualquier pareja acaramelada, decirnos cosas que parecían tan ciertas pero que eran algo incierto y posiblemente también falsas, pero ahí estábamos, en fin a la mañana siguiente, lo seguíamos siendo, pero ya por la tarde afloro esa extrañeza que no mostramos hacia el otro en todo lo anterior, ya nos sentíamos con vergüenza de decirnos esas cosa, en fin ya en la tarde se disolvió todo lo dicho, las promesas y las palabras de ese amor que ya no había; un día antes tuve a alguien y al día siguiente estaba nuevamente solo, nunca la vi, nunca la bese, ni la abrase, bueno no me sentí para nada mal, solo me extraño lo volátil que fue.
“Para los ocasionales lectores que lleguen hasta aquí deseo que pasen
una feliz navidad y aun mejor un juergero año nuevo, veré si hago posible la
juerga del año anterior y me divierto bien.”








