Son los recuerdos, muchos de esos te persiguen, esos que te alegran, esos que te preocupan, esos que te traen nostalgia, esos que te recuerdan malos pasados, o los que te recuerdan lo bueno que fueron aquellos tiempos.
Muchos de nosotros solo pretendemos recordar lo bueno para no sentirnos culpables, y es que solo lo bueno puede cambiar tu día, pero hay que saber que en base a tus errores es que ahora eres diferente.
Hace un par de días salí a cenar con una amiga a la cual no veía hace mucho tiempo, ella ahora vive en el extranjero y alejada de Perú casi en su totalidad; estaba acá ya casi un mes y me ubicó, me llamo a casa donde ya casi nadie me llama, salimos para conversar y ponernos al día de muchas cosas que pasábamos por alto; pero ya estando sentados en esa mesa entablamos una conversación de recuerdos solamente, empecé a recordar muchísimas cosas de mi infancia, recuerdos en blanco y negro en los que me veía como si nuevamente estuviera ahí, pasamos mucho recordando solamente lo que nos traía mejores recuerdos y nostálgicos momentos para ambos, y es que sin darnos cuenta ya no éramos las mismas personas, cada uno se había ido por diferentes caminos y con diferentes circunstancias había construido su historia, en verdad podía sentir que me descargué de esa nostalgia que habría podido guardar porque cuando llegue a casa estaba con una de esas sonrisas de las que dicen que hiciste alguna pendejada.
Fue una gran sorpresa y una gran suerte que me encontrara, gracias a ello me salí de la rutina después de varios meses aunque sea por un día.
Salir aquella noche me hizo mucho bien y me dejo con el querer volver a verla, ya nos volveremos a encontrar y espero ser yo el que valla a buscarla, recuerdo ahora esa conversación con la esperanza de que se repita.
Muchos de nosotros solo pretendemos recordar lo bueno para no sentirnos culpables, y es que solo lo bueno puede cambiar tu día, pero hay que saber que en base a tus errores es que ahora eres diferente.
Hace un par de días salí a cenar con una amiga a la cual no veía hace mucho tiempo, ella ahora vive en el extranjero y alejada de Perú casi en su totalidad; estaba acá ya casi un mes y me ubicó, me llamo a casa donde ya casi nadie me llama, salimos para conversar y ponernos al día de muchas cosas que pasábamos por alto; pero ya estando sentados en esa mesa entablamos una conversación de recuerdos solamente, empecé a recordar muchísimas cosas de mi infancia, recuerdos en blanco y negro en los que me veía como si nuevamente estuviera ahí, pasamos mucho recordando solamente lo que nos traía mejores recuerdos y nostálgicos momentos para ambos, y es que sin darnos cuenta ya no éramos las mismas personas, cada uno se había ido por diferentes caminos y con diferentes circunstancias había construido su historia, en verdad podía sentir que me descargué de esa nostalgia que habría podido guardar porque cuando llegue a casa estaba con una de esas sonrisas de las que dicen que hiciste alguna pendejada.
Fue una gran sorpresa y una gran suerte que me encontrara, gracias a ello me salí de la rutina después de varios meses aunque sea por un día.Salir aquella noche me hizo mucho bien y me dejo con el querer volver a verla, ya nos volveremos a encontrar y espero ser yo el que valla a buscarla, recuerdo ahora esa conversación con la esperanza de que se repita.


En fin, mientras ella me decía todo eso y yo como extrañándola ya, miraba sus labios y pensaba en lo bueno que había sido todo mientras duro, ¿que cursi no?, cuando ella termino de decirme todo y cerrando con broche de oro decir que si yo quería la podía atar a mi un tiempo mas sin que ella me quisiera, lo mas sensato que se me ocurrió decirle fue que era mejor terminar todo y que por mas que no lo quisiera así, la iba extrañar demasiado; se me salio la sinceridad, no lo pude evitar; la vi por ultima ves al metro de distancia que nos separaba y empezó a llorar, pero no era un llanto, eran lagrimas de tristeza por todo lo que pasamos y a mi me parecía que había sido mucho, cuando me di cuenta estábamos abrazados en un ultimo deseo mutuo, me di media vuelta y me fui despacio, por poco yo también me pongo a lagrimear, me fui tristemente destrozado.
En ese momento suenan los celulares de ambos contesta él primero y se entendía claramente que estaba hablando con su enamorada a pesar que nunca dijo amor o te quiero o ninguno de los sobrenombre que solemos ponerle a nuestras parejas para ocultar su horribles nombres, ella se dio cuenta o quizá ya lo sabia, pero cuando contesto ella su celular ocurrió lo mismo, empezó a dar explicaciones y disculpas por no haber llamado, dejo en claro que la culpa la tenia la persona del otro lado de la línea y así colgó, él se dio cuenta obviamente de que había llamado su enamorado, entonces suena el celular de él, si otra ves, y ella le dice antes que conteste -que, ¿ese es el timbre que le pones a ella?- y él contesta con la mirada y con gestos -no ja- él mientas hablaba de algo ella lo molestaba y él gestualmente le decía que no hiciera ruido, terminan de hablar y ella le dice -mejor no hablé por que si me oía ahí si que se molestaba- y él afirma con la cabeza, le dice bueno me tengo que bajar ya, ella con un muy bajo pucha y con tristeza se despide con un pausado beso en la mejilla. En fin pude retomar mi lectura pero antes de hacerlo se me cruzo por la cabeza si esta chica buscara bajarse a la enamorada de él?, retome mi lectura y fin.





