Cuando sabes que todo se fue por el caño y que no hay vuelta atrás, es cuando recibes un mensaje muy pero muy extenso en el cual te dice la persona a la quieres que ya no siente por ti lo que sentía antes.
Por esa misma razón fue que una de mis relaciones formales termino abruptamente de un día para otro; aunque ya lo veía venir a lo largo de un par de semanas no podía evitar pensar que no pasaría nada, que esta ves todo iría bien y solo seria algo de un momento. Iluso yo y mis cojudas ideas de un paraíso terrenal; lo que paso fue que un día antes salí con -en ese entonces mi enamorada- y nos despedimos por que ella saldría de viaje por una semana, hasta ahí todo bien, pero al día siguiente, bordeando las 8 de la noche recibí un mensaje en el que me decía ya no sentir lo mismo por mi, que todo era diferente y simplemente no sentía lo mismo que cuando comenzó la relación; en ese momento el mensaje en la pantalla del celular me cayo como un ladrillo, como un balde de agua helada, me quede frió, me senté, me calme y en mi tonta desesperación solo atine a llamarla, aunque creía que no me contestaría lo hizo pero no era ella, era su amiga –una chica que también conocía yo- le dije que me pasara con S. para que me dijera bien que pasaba, que si estaba bromeando ya se había pasado, estupidamente creí que era una broma hasta que su amiga me dijo espera te llamo en un toque, me sentía en mi cuarto como un hámster en su jaula, daba vueltas por todos lados.
Solo después me di cuenta que todo lo que hacia era una ridiculez; en fin me llamo su amiga y lo primero que me dijo fue que no había otro chico, que S. estaba confundida y que le diera tiempo para que piense bien todo; que sentirías tu si te pasara eso, bueno a mi no me hizo mucha gracia.
Le di todo el tiempo que ella quería, le dije a su amiga que cuando ella quisiera hablar yo iría a verla; cuatro días después me mando un mensaje y me dijo que tenia que hablar conmigo sobre todo lo que había pasado, se me escarapelo el cuerpo y me sentí trastornado nuevamente, salí y fui a verla, llegué, toque la puerta, salio de su casa y como si no fuera a demorar nada le dijo a su mama que estaba dentro que entraría en un rato, en ese momento estando uno frente al otro no supimos que decir, un silencio fúnebre nos cubría por completo, en mi cabeza le decía háblame, dime que paso, por que estoy parado aquí; me di cuenta que no me diría nada así que empecé yo y le dije que me explicara que paso, porque ese mensaje, gracias a dios ella abrió la boca y me dijo básicamente todo lo del mensaje, que se había dado cuenta de que lo nuestro ya no era igual a lo del principio, me decía que no estaba segura de lo que sentía, pero lo mas ridículo fue que me dijera que ella podía seguir con la relación si yo lo quería así, pero ella ya no sentía lo mismo por mi. No me jodas.
Cuantas cosas me dijo que ya ni las recuerdo o ni las quiero recordar, en fin todo esto me vino en mal momento, tenia problemas con mis viejos, problemas en la universidad, y encima me remata el cerebro con todo lo que me dijo, mejor momento no habría encontrado ella.
En fin, mientras ella me decía todo eso y yo como extrañándola ya, miraba sus labios y pensaba en lo bueno que había sido todo mientras duro, ¿que cursi no?, cuando ella termino de decirme todo y cerrando con broche de oro decir que si yo quería la podía atar a mi un tiempo mas sin que ella me quisiera, lo mas sensato que se me ocurrió decirle fue que era mejor terminar todo y que por mas que no lo quisiera así, la iba extrañar demasiado; se me salio la sinceridad, no lo pude evitar; la vi por ultima ves al metro de distancia que nos separaba y empezó a llorar, pero no era un llanto, eran lagrimas de tristeza por todo lo que pasamos y a mi me parecía que había sido mucho, cuando me di cuenta estábamos abrazados en un ultimo deseo mutuo, me di media vuelta y me fui despacio, por poco yo también me pongo a lagrimear, me fui tristemente destrozado.
Casi dos semanas después de esa escena de novela brasilera me entere que ese mismo día en la noche ella se fue con sus amigas a un par de discotecas y a pasear por Miraflores. Valla sorpresita no? será que así ahogan sus penas algunas mujeres.
Por esa misma razón fue que una de mis relaciones formales termino abruptamente de un día para otro; aunque ya lo veía venir a lo largo de un par de semanas no podía evitar pensar que no pasaría nada, que esta ves todo iría bien y solo seria algo de un momento. Iluso yo y mis cojudas ideas de un paraíso terrenal; lo que paso fue que un día antes salí con -en ese entonces mi enamorada- y nos despedimos por que ella saldría de viaje por una semana, hasta ahí todo bien, pero al día siguiente, bordeando las 8 de la noche recibí un mensaje en el que me decía ya no sentir lo mismo por mi, que todo era diferente y simplemente no sentía lo mismo que cuando comenzó la relación; en ese momento el mensaje en la pantalla del celular me cayo como un ladrillo, como un balde de agua helada, me quede frió, me senté, me calme y en mi tonta desesperación solo atine a llamarla, aunque creía que no me contestaría lo hizo pero no era ella, era su amiga –una chica que también conocía yo- le dije que me pasara con S. para que me dijera bien que pasaba, que si estaba bromeando ya se había pasado, estupidamente creí que era una broma hasta que su amiga me dijo espera te llamo en un toque, me sentía en mi cuarto como un hámster en su jaula, daba vueltas por todos lados.
Solo después me di cuenta que todo lo que hacia era una ridiculez; en fin me llamo su amiga y lo primero que me dijo fue que no había otro chico, que S. estaba confundida y que le diera tiempo para que piense bien todo; que sentirías tu si te pasara eso, bueno a mi no me hizo mucha gracia.
Le di todo el tiempo que ella quería, le dije a su amiga que cuando ella quisiera hablar yo iría a verla; cuatro días después me mando un mensaje y me dijo que tenia que hablar conmigo sobre todo lo que había pasado, se me escarapelo el cuerpo y me sentí trastornado nuevamente, salí y fui a verla, llegué, toque la puerta, salio de su casa y como si no fuera a demorar nada le dijo a su mama que estaba dentro que entraría en un rato, en ese momento estando uno frente al otro no supimos que decir, un silencio fúnebre nos cubría por completo, en mi cabeza le decía háblame, dime que paso, por que estoy parado aquí; me di cuenta que no me diría nada así que empecé yo y le dije que me explicara que paso, porque ese mensaje, gracias a dios ella abrió la boca y me dijo básicamente todo lo del mensaje, que se había dado cuenta de que lo nuestro ya no era igual a lo del principio, me decía que no estaba segura de lo que sentía, pero lo mas ridículo fue que me dijera que ella podía seguir con la relación si yo lo quería así, pero ella ya no sentía lo mismo por mi. No me jodas.
Cuantas cosas me dijo que ya ni las recuerdo o ni las quiero recordar, en fin todo esto me vino en mal momento, tenia problemas con mis viejos, problemas en la universidad, y encima me remata el cerebro con todo lo que me dijo, mejor momento no habría encontrado ella.
En fin, mientras ella me decía todo eso y yo como extrañándola ya, miraba sus labios y pensaba en lo bueno que había sido todo mientras duro, ¿que cursi no?, cuando ella termino de decirme todo y cerrando con broche de oro decir que si yo quería la podía atar a mi un tiempo mas sin que ella me quisiera, lo mas sensato que se me ocurrió decirle fue que era mejor terminar todo y que por mas que no lo quisiera así, la iba extrañar demasiado; se me salio la sinceridad, no lo pude evitar; la vi por ultima ves al metro de distancia que nos separaba y empezó a llorar, pero no era un llanto, eran lagrimas de tristeza por todo lo que pasamos y a mi me parecía que había sido mucho, cuando me di cuenta estábamos abrazados en un ultimo deseo mutuo, me di media vuelta y me fui despacio, por poco yo también me pongo a lagrimear, me fui tristemente destrozado.Casi dos semanas después de esa escena de novela brasilera me entere que ese mismo día en la noche ella se fue con sus amigas a un par de discotecas y a pasear por Miraflores. Valla sorpresita no? será que así ahogan sus penas algunas mujeres.






